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La censura no protege. Impone.
En las sociedades actuales, pequeñas minorías activistas y grupos puritanos imponen sus valores morales al resto de la sociedad de forma antidemocrática, utilizando la censura, los algoritmos y la presión social como herramientas de control.
Este ensayo revela los orígenes históricos y antropológicos de este mecanismo ilegítimo de poder, desmonta su hipocresía estructural, denuncia el doble rasero con el que censura el arte y la libertad mientras encubre abusos reales, y muestra cómo se sostiene gracias a la pasividad y complicidad colectiva.
Desde el principio del daño de John Stuart Mill, el autor defiende la necesidad urgente de recuperar la libertad cultural frente a esta tiranía moral de las minorías.
Una muestra del doble rasero de la censura es que Plataformas digitales como Instagram aplican filtros automáticos que censuran obras clásicas —la Venus de Willendorf, cuadros de Rubens, esculturas antiguas o incluso pinturas del siglo XX como las de Imogen Cunningham— mientras que aprueban y distribuyen miles de anuncios pornográficos explícitos (más de 3.300 solo en 2024) a través de su sistema de publicidad pagada, generando millones de impresiones (AI Forensics, 2025; New Scientist, 2025).
Prólogo de este ensayo:
La mayoría de las personas, si se les preguntara directamente, rechazaría la censura. Dirían, con toda sinceridad, que están en contra de que alguien les diga qué pueden ver, leer, decir o crear. Sin embargo, esa misma mayoría acepta hoy, día tras día, que se censuren imágenes, palabras, obras de arte, opiniones o chistes sin apenas protestar. Molesta, sí. Fastidia, también. Pero se calla.
Este es el primer y más eficaz triunfo del mecanismo de control: consigue que sus víctimas colaboren en su propio silenciamiento.
La censura contemporánea no llega casi nunca con tanques ni con leyes explícitas aprobadas por referéndum. Se impone de forma silenciosa, fragmentada y aparentemente razonable: “por el bien de los más vulnerables”, “para evitar ofensas”, “para proteger la democracia”. Se presenta como un acto de cuidado moral cuando, en realidad, es un acto de poder ilegítimo.
Porque ese es el punto central que casi nadie quiere ver: la censura se impone sin la aprobación de la mayoría. Nadie votó por ella. Nadie firmó un contrato social que autorizara a grupos de presión, empresas tecnológicas o instituciones morales a decidir qué es aceptable y qué debe desaparecer. Y sin embargo, ahí está, operando a diario, moldeando lo que podemos expresar y, por tanto, lo que podemos pensar.
Este libro parte de esa contradicción incómoda: la gente sabe que la censura le molesta, pero no termina de entender que es, por naturaleza, antidemocrática. No es un detalle técnico ni un exceso puntual. Es un mecanismo de poder que funciona precisamente porque se oculta detrás de buenas intenciones y porque sus víctimas, cansadas o distraídas, terminan normalizándolo.
A lo largo de estas páginas exploraremos los orígenes históricos y antropológicos de ese impulso censor, la sociología de los grupos que lo impulsan hoy, sus hipocresías más flagrantes y las consecuencias profundas que tiene sobre la libertad, el arte y la propia democracia.
No se trata de defender lo indefendible ni de negar que ciertas expresiones puedan ser hirientes. Se trata de algo más básico y radical: recuperar la conciencia de que ningún poder tiene derecho legítimo a decidir por todos lo que todos podemos ver, decir o imaginar.
Porque cuando permitimos que otros censuren en nuestro nombre, aunque sea “solo un poco” y “por una buena causa”, estamos renunciando a algo mucho más grande que una imagen o una palabra: estamos renunciando a la posibilidad misma de ser ciudadanos libres.

Notificacion de Meta por el que rechazan el anuncio de mi ensayo sobre la censura.
Aquí comparto algunas historias que publiqué en mi libro Naturaleza criminal del Opus Dei con algunas aclaraciones y una anécdota adicional que considero interesante para entender su modus operandi.
Chiste sobre el Opus Dei:
Este chiste es antiguo y trata sobre el Opus, lo escuché en los años 70. La moraleja que yo deduzco de esta historia es: «Los muy pájaros se hacen los locos» El chiste dice más o menos así:
“Estaba San Pedro guardando la puerta del Reino de los Cielos. Pero le surgieron asuntos apremiantes y tuvo la necesidad de dejar la puerta, así que llamó a un angelito y le dijo:
-Tengo que dejar la puerta un momento, así que quédate tú en mi lugar. Lo que tienes que hacer es muy fácil. Aquí tienes una Biblia y un tomo de billetes de dinero. Los que vengan aquí y deseen entrar, les preguntas que es lo que desearían llevarse consigo para entrar en este reino, la Biblia o el dinero. Si eligen la Biblia los dejas pasar, si eligen el dinero no los dejes pasar.
El angelito no tuvo problemas al principio, porque todos elegían la biblia o el dinero. El problema vino cuando llegó uno que dijo:
– ¿Yo? ¡Está claro que elijo la Biblia! ¡Porque este capítulo de San Mateo no tiene desperdicio!
Y cogiendo un billete lo metió en la Biblia para marcarlo. Y continuó:
– ¡Y este de San Juan es maravilloso!
Y cogiendo otro billete lo marcó. Y así siguió marcando capítulos hasta que metió todos los billetes en la Biblia.
Aunque el angelito se quedó dudando, como claramente había escogido la Biblia, lo dejó pasar. Cuando llegó San Pedro le preguntó al angelito:
– ¿Y qué, cómo ha ido todo?
Y el angelito respondió:
-Bien, es solo que uno se dedicó a marcar capítulos de la Biblia con los billetes y al final metió todo el dinero en la Biblia. Como tú me dijiste que dejara pasar a los que eligiesen la Biblia, lo dejé pasar.
Y San Pedro exclama:
– ¡YA SE NOS HA COLADO OTRO DEL OPUS!”
Anécdota sobre La Costa de los Mosquitos:
Esta anécdota ya fue referida en el capítulo V sobre las herencias. Estos hechos ocurrieron en los años 80 del siglo pasado. En la actualidad he vuelto a ver la película en su versión DVD y he comprobado con decepción que la frase de Harrison Ford que provocó una reacción tan violenta en la novia de mi hermano “no hay nadie con dos dedos de frente que tolere un segundo de opresión” ha sido omitida.
“Recuerdo que una vez, cuando aún eran novios y yo me relacionaba con ellos, mi hermano me invitó a ir al cine junto con su novia. La película que vimos se llamaba «La Costa de los Mosquitos».
Un idealista americano «Harrison Ford», decide huir de tanta corrupción y se lleva a toda su familia a empezar una nueva vida en la selva amazónica. Mediante trabajo y tecnología construyen un paraíso en medio de la selva. Pero la felicidad acabó cuando unos bandidos armados llegan al paraíso y deciden quedarse sometiendo a la familia por la fuerza de las armas.
La reacción de Harrison Ford fue de empezar a destruir lo que había creado con tanta ilusión y trabajo. Pero la mujer de mi hermano llegó a levantarse muy enfadada y quería irse del cine después de oír una afirmación de Harrison Ford en una escena donde intenta explicar a su hijo por qué actuaba así. La frase decía más o menos así: «no hay nadie con dos dedos de frente que tolere un segundo de opresión».
Mi hermano intentaba riendo (al parecer le parecía ridícula la reacción de su novia) convencerla de que se sentase y continuase hasta el final. Pero a mí me pareció extremadamente extraña esta reacción que en mi opinión era completamente desmesurada, y que con el tiempo me ha hecho pensar en las causas. Hoy en día comprendo cuales podían ser las causas de aquella reacción, porque yo mismo estoy siendo objeto de coacciones similares a las descritas en la película por parte de la secta Opus. Pero el hecho de que la novia de mi hermano se enfadase al escuchar la afirmación sobre inteligencia y opresión, en mi opinión, implica que ella o bien se sentía ofendida (lo que supone que se sentía imbécil por aceptar la opresión) o bien intentase convencer a mi hermano de que aceptar la opresión es la postura más inteligente.”
Anécdota de la ameba:
Recuerdo que en una ocasión estábamos en la sala de estar de mi casa, mi hermano con su novia del Opus Dei y yo, viendo un programa de televisión que mostraba unas imágenes de una ameba que envolvía a una especie de bacteria o alga unicelular con forma de muelle en espiral enrollada, similar a los muelles de algunos bolígrafos, fagocitándola. Ante esta escena, la novia de mi hermano empezó a sonreír mirando a mi hermano maliciosamente. Pero de forma inesperada, el ser unicelular con forma de espiral se desenrolló rápidamente aumentando su longitud de tal manera que rompió la pared celular de la ameba destrozándola. En ese momento, ante tal escena, la expresión de la cara de la novia de mi hermano cambió bruscamente siendo visible su decepción y enfado ante el suceso.
Yo interpreto esta conducta como una clara afinidad por la tiranía y esto concuerda con su reacción en el cine cuando vimos la película “La Costa de los Mosquitos”. Además, solo basta recordar la forma en que se pronuncia el fundador de la secta cuando en su obra Camino, un libro que al parecer sirve de guía espiritual a los miembros de la secta, en su punto 387 habla sobre la “santa coacción“:
387. El plano de santidad que nos pide el Señor, está determinado por estos tres puntos: La santa intransigencia, la santa coacción y la santa desvergüenza.
Clases de gente del Opus por Alberto Moncada
Por último una descripción de gente del Opus Dei contado por el sociólogo Alberto Moncada en el programa de RTVE “La clave” dirigido por Luis Balbín.
”Si eres listo y del Opus Dei, no eres buena persona. Si eres buena persona y eres del Opus Dei, no eres listo. Si eres listo y buena persona, no eres del Opus Dei”.
Un ejemplo de como miembros del Opus Dei se embolsan dinero público a costa de sacrificar vidas humanas. El descaro con el que el responsable de la tragedia del YAK-42, el opusino Federico Trillo, mintió para ocultar lo hechos, su impunidad y la impotencia de los familiares de las víctimas ante un personaje siniestro que utiliza el Estado como su propiedad, es una muestra del poder real que tiene el Opus Dei en España. La tragedia del YAK-42 demuestra que la división de poderes en España no existe. La razón es que tanto el poder ejecutivo, legislativo y judicial están infectados por socios del Opus Dei que usan el poder del Estado en beneficio propio en detrimento del interés general.
Familiares de las víctimas del Yak-42 piden la imputación de Trillo por homicidio (Pinchar enlace)
Documental que evidencia mediante la consulta de expertos las irregularidades que se observan en la tragedia del YAK-42:
Información sobre el dinero desaparecido por cada vuelo de transporte de tropas:
DINERO DESAPARECIDO EN LA TRAGEDIA DEL YAK-42
Preguntas que el gobierno del PP no respondió e intentó ocultar:
PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE LA TRAGEDIA DEL YAK-42
A pesar de reconocer el Consejo de Estado la culpabilidad del Ministerio de Defensa en la tragedia del YAK-42, su máximo responsable, el opusino Federico Trillo, sigue con total impunidad sobre su responsabilidad de tantas muertes.
Sobre el opusino Federico Trillo se recomienda leer este breve curriculum:
FEDERICO TRILLO FIGUEROA : UN GENOVÉS DE MISA, PECADO DIARIO Y REPICANDO
Las palabras subrayadas son enlaces a fuentes de información. Pinchar los textos subrayados para acceder a los sitios web de referencia.
La política trata fundamentalmente de las relaciones de poder de los individuos en una sociedad, y el imperialismo es una forma de imponer los intereses de unos individuos sobre otros a nivel internacional.
Aunque la palabra terrorismo tiene muchas acepciones dependiendo del contexto en que se use, todas las acepciones de esta palabra tienen en común que se refieren al uso sistemático del terror para conseguir los objetivos de quienes lo promueven. Obviamente el terror es causado por actos de violencia que puede ser física o psíquica.
Una vez aclarados someramente estos tres conceptos, vamos a abordar el caso concreto de la relación entre imperialismo, terrorismo y política, cuando el terror se ejerce por parte de individuos que tienen poder en la administración de un Estado que pretende dominar a otros. Cuando un individuo o grupo de individuos intentan imponer sus intereses en la sociedad por medio del terror, y lo hacen desde una posición de la administración del Estado, estamos ante una situación especial de terrorismo en política, concretamente si los objetivos perseguidos por medio del terror pretenden mantener en el poder a organizaciones criminales de forma duradera. Las razones de uso del terror son, entre otras, eludir las repercusiones legales de los actos de los individuos implicados en política que pudiesen acarrear penas de prisión. Así se consigue que los ciudadanos tengan miedo de actuar libremente y se coacciona a las sociedades parasitadas por el imperialismo, porque temen las represalias de criminales en la administración del Estado que amenazan sistemáticamente la integridad de quienes se oponen a sus intereses. Esta es la principal diferencia con otros tipos de terrorismo que, sin pretender un control del Estado, tienen otros objetivos como extorsionar gobiernos para conseguir dinero, llamar la atención para una causa, etc.
El terror es una sensación de miedo intenso que experimenta una persona ante una amenaza seria que no necesariamente debe suponer un daño físico, como la exposición a artefactos explosivos, armas de cualquier tipo, etc. sino que también puede ser una amenaza a la integridad, como por ejemplo penas de cárcel, acosos sistemáticos, pérdida de empleo, etc.
Algunos ejemplos los tenemos en España con el Opus Dei, una secta, lobby y organización criminal que opera con total impunidad gracias a la actuación de sus socios en el Poder Judicial, Ministerio Fiscal, Fuerzas Armadas, Administración del Estado, Bancos, etc. y que por medio de su partido político el PP se ha mantenido en el poder legislativo, llegando incluso a imponer leyes ilícitas como la Ley Mordaza, a pesar de haberse demostrado que es una organización criminal. La mejor prueba del terror que impone a la sociedad esta secta para conseguir su impunidad permanente, es el silencio de los medios informativos sobre el Opus Dei a pesar del grave perjuicio que ha causado y sigue causando en España.
En mi opinión, no es correcto llamar terrorismo de Estado al terrorismo ejercido por miembros de organizaciones criminales que usurpan puestos en el Estado, porque en tal caso es el Estado la primera víctima de estas organizaciones que buscan el poder del Estado para, lucrarse, delinquir con impunidad y castigar con apariencias de legalidad (Montesquieu) a sus oponentes. Pero con frecuencia se confunde al Estado con los delincuentes que usan el poder del Estado con fines ilícitos. Es importante comprender la diferencia y en especial cuando se trata de un Estado de Derecho, porque si el Estado de Derecho es un poder que controla una sociedad (incluidos los que administran los poderes del Estado) por medio de unas normas (leyes) los que administran el Estado serían castigados por el Estado si no fuesen fieles a las leyes. Pero esto no ocurre si los responsables de administrar el poder del Estado pertenecen a organizaciones criminales.
A nivel internacional podemos ver como ejemplo el terrorismo que han ejercido los lobbies que controlan el poder en Washington en países como Irak, Vietnam, Chile, etc. y como se ha usado el terror sistemáticamente con quienes se han atrevido a denunciarlos como ha ocurrido con Julian Assange, quien sin ser víctima de agresiones físicas ha sido víctima de una situación de violencia psíquica extrema durante años. El periodista Gary Webb y otros tantos ejemplos dan una idea de como el terror y asesinatos selectivos (Olof Palme, Carrero Blanco, Salvador Allende, etc.) han causado esa depuración en los medios informativos y políticos occidentales por la cual se condena a los opositores a Washington (Rusia, Irán, China, etc.) pero no cuestiona los graves crímenes cometidos sistemáticamente por esas organizaciones terroristas que dirigen la OTAN. Las llamadas “revoluciones de color” son operaciones terroristas gravísimas que en el mejor de los casos provocan sangrientas caídas de gobiernos, y en el peor de los casos provocan guerras que paga la población civil con matanzas de inocentes o con forzosos exilios para eludir la muerte. Pero los medios occidentales no cuestionan estas prácticas, sino que las presentan como una reacción del pueblo que lucha por la “libertad”.
Definitivamente, el terrorismo es un medio que ayuda a mantener en el poder político de occidente a políticos sumisos a los intereses del imperialismo de Washington y la mejor prueba de esto es que los gobiernos occidentales, especialmente los europeos, sacrifican los intereses de las sociedades a las que supuestamente representan en beneficio de las mafias que controlan EE.UU. Por esta razón la sociedad es víctima de organizaciones terroristas que utilizan el poder del Estado para aterrorizar a los ciudadanos que cuestionan sus actos, y mediante el control de los medios de comunicación se permite demonizar a sus opositores para así justificar con “apariencias de legalidad” sus castigos. No deja de sorprender que los terroristas utilicen para justificar su violencia palabras como libertad, democracia y justicia.
Yugoslavia es uno de tantos ejemplos de qué significa el terror causado por el imperialismo:

La enmienda que se aprobó en España por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) el 18 de julio de 2000, para que se prohibiera a los jueces y fiscales pertenecer a partidos políticos, sindicatos, organizaciones secretas o que funcionen sin transparencia y que puedan generar vínculos de disciplina u obediencia ajenos al ordenamiento constitucional, no fue incorporada en el Pacto de Estado por la Justicia alcanzado por el PSOE y el PP en mayo de 2001.
Hoy en día la enmienda aprobada en el 2000 es de actualidad porque una asociación, la Asociación Preeminencia del Derecho, ha pedido que se aplique la enmienda en un caso concreto, pero extensible a toda la judicatura.
Se trata de investigar la situación del magistrado de la Audiencia Provincial de Murcia con sede en Cartagena Jacinto Areste Sancho, que es conocido socio numerario del Opus Dei, con voto de celibato y residencia en sede del Opus, lo que implica un control absoluto sobre la conducta de este juez cuya adherencia al Opus es incompatible con la función de magistrado del Poder Judicial del Estado.
En su petición la asociación recuerda que «normas internas del Opus obligan a obedecer hasta la muerte», según el reglamento de esta prelatura personal de la Iglesia Católica, como está definido el Opus Dei, incluido en la denuncia de Preeminencia del Derecho: «Regla 55: La obediencia, que hemos de vivir, no es una virtud corriente: nuestra disposición actual ha de ser obedecer «usque ad mortem» (hasta la muerte).
Fuente:
Una producción de LA NACION sobre 43 mujeres que enfrentan al Opus Dei ganó el premio del Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) a la mejor investigación periodística del último año.
La nota fue publicada por Nicolás Cassese y Paula Bistagnino y revela que un grupo de 43 mujeres de origen humilde acusa al Opus Dei una institución católica, de haberlas hecho trabajar gratis y durante años como empleadas domésticas.
Leer el artículo entero en La Nación pinchando el enlace:
Seguid la pista del dinero público y comprenderéis quien tiene realmente el poder.

No importa lo que digan, sino lo que hagan. Seguid la pista del dinero público y comprenderéis quien tiene realmente el poder en el Estado español.
El Opus Dei, los jesuitas, etc. las inmensas fortunas amasadas por el Vaticano por medio, entre otras cosas, de las muchísimas inmatriculaciones de las que el Papa «progre» se guarda mucho de no hablar y que ha supuesto un enorme expolio de los bienes públicos españoles, precisamente en medio de la descomunal estafa que sus autores falsamente han dado en llamar «crisis». Una crisis en la cual la Iglesia se ha enriquecido ilícitamente.
Aunque en un principio se apunta a los banqueros como responsables de la gran estafa llamada “crisis”, hay que pensar que no es posible que unos banqueros desvíen inmensas fortunas con total impunidad, sin tener una infraestructura en el tejido social que les proteja evitando pagar las consecuencias de sus actos, a pesar del daño irreparable que ocasionan a la sociedad al causar decenas de miles de muertes por falta de asistencia médica, suicidios por precariedad económica, cientos de miles de familias desahuciadas, etc. Esta infraestructura la ha proporcionado en buena parte la Iglesia en España por medio del Opus Dei que gracias a su proselitismo ha conseguido colmar los puestos clave de la banca, el Poder Judicial, el Ministerio Fiscal, la política, etc.
Analizando los hechos y sin inventarse teorías, es posible establecer conexión entre los bancos y la Iglesia. En primer lugar, se sabe que muchos ministros del Opus Dei pasaron de la política a la banca con una incipiente tradición de lo que hoy son las puertas giratorias en España que tan populares se han hecho entre los políticos del PP-PSOE. Además, se sabe que muchos directivos de bancos y Cajas de Ahorro son del Opus Dei y formados en la Universidad del Opus Dei. El Banco de Santander por medio de los Botín y los Puyol con Banca Catalana también tienen lazos familiares con conocidos miembros de la Obra. Y, por último, ¿cómo se podría explicar que el PSOE, aun formando un Gobierno de coalición con UP, haya decidido financiar con dinero público a colegios del Opus Dei en detrimento de subir las pensiones de una forma digna? Es innegable que esta extraña conducta de “izquierdas” no puede ocultar un profundo agradecimiento al Opus Dei, y puede que el hecho de que los bancos hayan regalado tantos millones al PSOE no tenga nada que ver con estos fenómenos en política que podrían considerarse por algunos como “paranormales”. Pero tanto el PSOE como el PP han protegido descaradamente la desviación de dinero público a los bancos sin exigencia de devolución, mientras que los bancos han exigido siempre la devolución de los préstamos al Estado en términos de usura.
Todos me regaláis dinero para que después yo os lo preste con intereses altos.
Sin perder de vista a la Iglesia, que es el tema que aquí tratamos, resultan cuanto menos sospechosos los muchos privilegios (que no vamos a enumerar aquí) que reciben del Estado a pesar de existir según la ley una división de poderes y definirse el Estado español como un Estado laico.
La Iglesia Católica tiene un gran poder sin necesidad de ejército. Esto podría explicarse, porque controla los ejércitos de los países a los que parasita ya que, como es sabido, la Iglesia siempre ha estado muy cercana a las castas militares. Pero también por sus alianzas con quienes controlan el Imperio americano , con quien tiene intereses comunes, y es que la religión en occidente definitivamente se ha decantado siempre por el poder, porque, entre los mayores enemigos de los privilegios y la aceptación del orden establecido por “Dios” se encuentran la igualdad y justicia social.
No obstante, se pretende hacer creer al pueblo que, el Dios único y verdadero ama a los humildes, y se acepta como prueba de esto que naciese en un establo, presumiblemente lleno de estiércol, al que llegan ángeles del cielo y reyes con oro. Si la gente puede aceptar esto sin pensar, entonces puede aceptar o creer cualquier cosa. Así se podría explicar que esos ladrones del PP tan beatos pidiesen a la población que rezase a la Virgen para salir de la “crisis”.
Las palabras subrayadas son enlaces a fuentes de información.
Este capítulo está dedicado enteramente a dar mi testimonio como víctima del Opus Dei, y por lo tanto está sujeto a mis recuerdos sobre desagradables experiencias que he sufrido durante el tiempo que, desgraciadamente, he estado expuesto a las felonías de la gente de esta secta.
Recuerdo que cuando mis padres decidieron que yo estudiase veterinaria, porque había una larga y antigua tradición familiar de veterinarios por parte de mi madre, el padre de la mujer de mi hermano, que era supernumerario del Opus y que frecuentaba nuestra casa, nos convenció de lo maravilloso que era un Colegio Mayor donde él había hecho retiros espirituales organizados por la Obra en Córdoba. Este opusino sabía que me tenía que desplazar a esa ciudad porque era donde se encontraba la Facultad de Veterinaria más cercana a Granada. Yo por aquel entonces no sabía del Opus más que eran muy beatos y les gustaba mucho el dinero. Pero como mi familia era católica y de derechas, el Opus no le parecía mal.
El colegio que por aquel entonces (1980) se llamaba Colegios Mayores de las Cajas de Ahorros de Córdoba, en la actualidad se llama Colegio Mayor Nuestra Señora de la Asunción. Más tarde pude comprobar que los que iban a ese colegio solían tener una relación con el Opus de una forma u otra y que en mi caso, que nunca me interesó su organización, supuso una vivencia horrible como una pesadilla por el hecho de estar entre ellos y no ser de los «suyos». Recuerdo un comentario de un colegial que estaba trabajando provisionalmente de conserje, que dijo en una ocasión: «si alguien colabora se le ayuda, pero si no, ¡hay que hundirlo!» y esto último lo dijo levantando la voz.
Algo que me llamó la atención, fue que el subdirector que era del Opus comenzó a llamarme «el sobrino». Después comprendí que la razón de llamarme así, era un hermano de mi abuela materna que era el jefe del negociado de personal laboral del Ministerio de Obras Públicas desde hacía más de 30 años (todo el personal laboral del ministerio a nivel estatal, incluido el ministro, estaban bajo su jurisdicción). Yo no sabía por aquel entonces nada de quien era en realidad mi tío, y mucho menos un jefe de negociado, pero me extrañó que el subdirector del colegio supiese más que yo sobre mi propia familia. También me extrañó que por aquel entonces mi madre me presentase al catedrático de alimentación y nutrición de la Facultad, que decía que había sido compañero de mi abuelo, y que llamándome «inteligente», dijo que las personas «inteligentes» se interesaban por milagros enseñándome revistas que trataban de esto y otras nigromancias.
En el referido colegio mayor sufrí acoso y agresiones como, por ejemplo, enviarme a un fornido colegial para agredirme, porque le habían dicho que yo le había destrozado unas gafas de sol. El subdirector del colegio que era supernumerario del Opus, me dijo que él sabía que yo no había sido, pero que «esto es para que veas como las gastamos». También entraron en mi habitación cuando yo no estaba y tiraron todas mis cosas (ropa, libros, etc.) por la ventana. Realmente llegaron a crearme una situación de hostilidad en la que llegué a temer seriamente por mi vida. Cuando llamaba llorando a mi madre, para decirle que eran del Opus, que me estaban haciendo la vida imposible y que me quería ir de allí, ella me decía que eran imaginaciones mías y que me quedase y aguantase hasta final de curso, porque faltaban solo unas semanas para acabar. También recuerdo que un estudiante del colegio me preguntó sobre qué haría yo si me internaran en un manicomio. La pregunta me extrañó mucho, pero pocos años más tarde fui internado ilegalmente como se demuestra en la documentación de la querella criminal que interpuse contra Magistrados del Tribunal Supremo (1).
Recuerdo que, por aquel tiempo, cuando residía en ese colegio dirigido por el Opus Dei, una mañana me levanté con un dolor muy extraño en la cara, detrás de la nariz y que se parecía de algún modo a la desagradable sensación que sentí casi dos décadas más tarde cuando me hicieron una endoscopía metiéndome un tubo por el esófago para ver si tenía una herida en el estómago. Este dolor extraño en la cara me duró bastante tiempo, semanas, lo que es más extraño aún. Cuando dejé los estudios de veterinaria, ya en Granada, poco tiempo después, comencé a sufrir acosos por la calle por parte de gente que yo ni siquiera conocía. Y gradualmente empecé a escuchar voces en mi cabeza. Decían cosas como «te vas a enterar lo que es la Obra», «todo lo que hagas va a ser para nosotros», «es como los cerdos, da pena, pero hay que matarlos para poder comer nosotros», «si no nos sirve para nada, al menos utilizaremos sus órganos para que así nos sirva para algo», etc.
Aunque en un principio asociaba las voces en la cabeza a un internamiento forzoso e ilegal en la clínica privada la Inmaculada de Granada, incidente que refiero en la Carta al Presidente del Gobierno (2) y que expliqué con más detalle en la entrevista con Cristina Sánchez para elespiadigital.com, más tarde he relacionado el dolor en la cara que tuve cuando estaba en el colegio de Córdoba con esta tecnología, a causa de unas imágenes e información encontrada en Internet sobre implantes ilegales en medicina.

Para terminar este capítulo, además de la carta dirigida al presidente del Gobierno (2), incluyo un ensayo sobre la relación entre sectas destructivas y los servicios secretos que aporta información y fuentes indispensables para entender por qué una secta como el Opus pueda tener acceso a las tecnologías desarrolladas por la agencia militar gubernamental americana DARPA.
Relación entre sectas destructivas y los servicios secretos:
El problema de las sectas destructivas es mucho más grave de lo que mucha gente puede imaginar. Pero a pesar de las indeseables consecuencias que conlleva que miembros de estas sectas ocupen cargos relevantes en el Estado, apenas se habla en los medios sobre esta amenaza.
En España el Opus Dei representa, al igual que en otros muchos países hispanohablantes, un ejemplo de cómo se saquea un país sistemáticamente por medio de sus socios, los cuales ocupan los puestos claves del Estado. A pesar de ser público que todo el dinero del Opus Dei es dinero negro, no solo no se persigue a esta secta, sino que se le da protección. Lo que no es tan conocido, es que existe relación entre el Opus Dei y los servicios secretos de EEUU, como se manifiesta en los golpes de Estado en Hispanoamérica y en su peso en el mundo occidental. Pero el Opus Dei no es la única secta que guarda relación con la CIA.
El autor A.L. Moyano afirma sobre el Hare Krisna en su obra: Sectas. La amenaza en la sombra, lo siguiente:
“la secta no hubiera logrado fraguarse sin la colaboración de Allen Ginsberg, uno de los principales apóstoles del movimiento psicodélico, que fue quién facilitó todos los medios materiales para su desarrollo. Timothy Leary, a quién se señala como colaborador de la CIA en su experimentación con LSD para controlar la conducta, también aparece vinculado como impulsor de los Hare Krisna. Se convertiría en el anfitrión que introduciría oficialmente a la secta en San Francisco.”
Esta información desvela que la CIA lleva buscando desde al menos los años 50 del siglo XX, mediante por ejemplo el proyecto MK-Ultra, un control absoluto de la voluntad humana y si se tiene en cuenta, como se ha documentado en muchas ocasiones, que los servicios secretos de las grandes potencias se han financiado mediante el narcotráfico, tráfico de armas, etc. se podría asegurar que ciertos servicios secretos actúan como organizaciones criminales muy poderosas que eluden la acción de la justicia, demostrando así estar muy por encima de las leyes a las que no respetan.
Es evidente que por medio de las sectas destructivas y su proselitismo se puede obtener de forma masiva individuos que no solo están dispuestos a trabajar gratis, sino que además tienen una fidelidad ciega a sus gurús. Si son del Opus Dei, del Hare Krisna, cienciólogos, etc. no importa, el resultado es el mismo.
En el libro Claves Ocultas Del Poder Mundial (5) hay un capítulo, Las sectas de la CIA, donde se recogen numerosos ejemplos de sectas en las que sus fundadores han tenido una relación directa con la CIA, como la secta del Templo del Pueblo de la Guayana (6) secta Moon( 7) Hare Krisna, etc.
Una prueba de lo extensas que pueden ser estas redes de sectas peligrosas en la sociedad occidental se documenta mediante mi propia experiencia con la anécdota de torcer la boca, una anécdota que revela conexión entre sectas a nivel internacional.
Cuando leí el artículo sobre la cuarta planta de la clínica del Opus, hubo algo que me llamó especialmente la atención. Fue que las víctimas de acosos en España decían que los acosadores “torcían la boca” para molestarlas. El artículo se escribió en el año 2014 pero inmediatamente lo relacioné con un suceso acaecido en Suecia en el año 1995:
“En Gotemburgo, un día que me subí a un autobús noté que todo el mundo me estaba mirando fijamente en silencio. Mi reacción fue torcer la boca, no porque yo tuviera costumbre de hacerlo, ni tampoco porque lo hubiese visto antes. Tan solo fue una reacción nerviosa ante una situación inesperada y molesta. Después de este incidente noté como mucha gente que no conocía torcía la boca al cruzarse conmigo. En Estocolmo es aún peor. Mi caso debió ser importante en la sociedad sueca por el hecho de que un español en aquel tiempo llegase pidiendo asilo.”
Para quien no conozca mi caso personal puede leer la carta que dirigí en su día al presidente del Gobierno Rodríguez Zapatero (2).
Las consecuencias de que miembros de sectas controlen el Estado, son ya por desgracia conocidas en España: La justicia funciona para beneficio de los suyos, los colegios de los suyos se financian a costa de aumentar la precariedad en la enseñanza pública, hacer negocio con lo público, desaparece dinero público sin investigarse a donde ha ido a parar (por ejemplo, cuotas a la Seguridad Social, dinero recaudado por la Ley de Tasas en los juzgados, etc.) y por supuesto, no se conoce tanto el enorme daño psíquico que se causa a esas víctimas de sectas, que son cruelmente tratadas para conseguir dominarlas y explotarlas incondicionalmente.
Que una secta como el Opus Dei tenga acceso a tecnologías avanzadas en neurociencias y haya compartido relevantes neurocientíficos con la CIA, como ha sido el caso del Doctor Delgado, es una muestra de hasta qué punto existe relación entre ambas oscuras organizaciones.
Vamos a profundizar en el caso del Dr. José Delgado:
En la edición de octubre del año 2005 la revista Scientific American publicó un artículo de John Horgan titulado “Chips The Forgotten Era of Brain” que trataba de los trabajos del español Dr. José Manuel Rodríguez Delgado, polémico catedrático de fisiología de la Universidad de Yale y pionero de la investigación sobre la estimulación cerebral en los años 60 del siglo XX. El artículo observaba que sus importantes trabajos apenas eran conocidos en la actualidad y se preguntaba el porqué.
El Dr. Delgado nació en Ronda (Málaga) en 1915. En 1946 recibió una beca de la Universidad de Yale y ya en 1950 fue invitado por el prestigioso fisiólogo John Fulton a unirse a su departamento de fisiología. En los años 1960 el profesor Delgado se hizo famoso por inventar el “Estimociver” un aparato (un chip) que implantado en el cerebro podía registrar y estimular selectivamente la actividad cerebral mediante control remoto. De esta forma era posible manipular la conducta y el estado anímico de los animales y las personas tan solo con apretar un botón. El experimento que le dio fama mundial fue el que realizó en 1963 en Córdoba con un toro bravo, al cual le implantó un chip en el cerebro y, con un control a distancia, apretando un botón detenía al toro cuando intentaba embestirlo.
En 1952 fue coautor del primer trabajo de investigación sobre el implante de electrodos de larga duración en el cerebro humano, y en las dos décadas siguientes el Dr. Delgado implantó electrodos en pacientes de esquizofrenia y epilepsia. En 1969 describió sus investigaciones sobre la estimulación cerebral en animales y personas con un análisis de sus implicaciones en su libro: “El control físico de la mente: hacia una sociedad psicocivilizada” libro que despertó una gran atención internacional, al mismo tiempo que recibía críticas por su alarmante tono aureal ya que afirmaba que la neurotécnica estaba a punto de conquistar la mente.
En una revisión que realizó de este libro Philip Morrison en Scientific American, afirmaba que era un “informe serio y actual” sobre experimentos de estimulación eléctrica en neurofisiología, pero calificaba las implicaciones de “amenazadoras”. Pero Philip Morrison no fue el único científico que criticó el libro del Dr. Delgado. Peter Breggin en una declaración remitida al Congreso, acusó al Dr. Delgado y a otros neurocientíficos de intentar crear una sociedad en la cual quien se desviara de la “norma” sería mutilado quirúrgicamente. Concretamente señaló al Dr. Delgado como “el gran apologista del totalitarismo tecnológico”.
Por aquellos años, el Dr. Delgado empezó a recibir acusaciones de gente que afirmaba que el polémico científico les había implantado en secreto chips en el cerebro. En medio de estos escándalos, Villar Palasí, ministro de Educación y Ciencia del gobierno franquista de tecnócratas del Opus Dei, le invitó a hacerse cargo de organizar la nueva Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid. El ministro ofreció unas condiciones de investigación tan buenas que el Dr. Delgado no pudo rechazar, y en 1974 se trasladó a España con su familia. En la versión española de Scientific American, Investigación y Ciencia, esta información sobre las condiciones tan ventajosas ofrecidas por el ministro de los tecnócratas se oculta, al igual que otras informaciones que se detallarán más adelante.
En España el Dr. Delgado se centró en métodos de investigación cerebral no invasivos, sin implantes. Se anticipó a técnicas modernas de estimulación transcraneal e inventó aparatos para estimular selectivamente el sistema nervioso por medio de emisión de impulsos electromagnéticos.
A mediados de los años 1980 unos documentales de la BBC y la CNN citaron los trabajos del Dr. Delgado como prueba circunstancial de que las dos grandes potencias, EEUU y la antigua Unión Soviética, podrían haber desarrollado en secreto armas para controlar a distancia la mente humana.
Aunque el Dr. Delgado niega haber trabajado para la CIA y califica de “teorías de la conspiración” a quienes lo relacionan con las actividades de experimentación ilegal con humanos, lo cierto es que las investigaciones del Dr. Delgado fueron financiadas tanto por entidades civiles como militares, entre otras la Oficina de Investigación Naval.
El psiquiatra Colin A. Ross en su obra The C.I.A. Doctors: Human Rights Violations by American Psychiatrists afirma lo siguiente: “Una carta del director de la CIA, Allen Dulles, al Secretario de Defensa fechada el 3 de diciembre de 1955 confirma que la CIA financió investigación de La Armada, La Marina y varias universidades. La carta identifica específicamente los cuerpos químicos de La Armada y la Oficina de Investigación Naval”. En este libro en concreto se dan datos de las cantidades de dinero que recibió el Dr. Delgado de la Oficina de Investigación Naval (Ross, 2006:10) por empleos como investigador en los años 1954, 1955,1956 y 1960 y que suman un total de casi 40.000 USD por cuatro años de trabajo, una cantidad nada despreciable en aquellos tiempos. El objeto de las investigaciones financiadas por el Ejército tenía relación con la conducta humana.
Al tratarse de proyectos de experimentación ilegales con seres humanos, es difícil que los psiquiatras participantes deseasen reconocer públicamente su participación, pero no obstante, se conoce un gran número de neurocientíficos que han trabajado para las FFAA americanas o directamente para la CIA como Donald Ewen Cameron, Henry Alexander Murray, Dr Sem-Jacobsen, etc. gracias a documentos que se han salvado de su destrucción, testigos y otras fuentes.
Al final del artículo de la revista Scientific American el Dr. Delgado hace unas reflexiones y unas preguntas que no aparecen en la versión española Investigación y Ciencia. Se trata del lado oscuro que tiene todo avance tecnológico, especialmente en neurociencias. Todo avance tiene un lado bueno y un lado malo. Depende de quien lo use y para qué. Se han visto aplicaciones en medicina que han permitido a los inválidos mover prótesis con sus pensamientos (ondas cerebrales) y a sordos recuperar el oído. Pero si esos avances son para usos militares, y muchos neurocientíficos incluido el Dr. Delgado han trabajado para las FFAA de EEUU, las consecuencias pueden ser aterradoras. No menos preocupante es que el Dr. Delgado haya trabajado también para un gobierno de tecnócratas del Opus Dei que, según los testimonios recogidos en el artículo sobre la cuarta planta de la clínica del Opus, el Opus es una secta que ha mostrado una falta total de escrúpulos en la forma de tratar a sus víctimas.
Las preguntas y respuestas que da el Dr. Delgado en la versión americana del artículo son las siguientes:
¿Puedes evitar el conocimiento? No puedes
¿Puedes evitar la tecnología? No puedes
Las cosas van a seguir adelante a pesar de la ética, a pesar de sus creencias personales, a pesar de todo.
De esta forma, con estas preguntas y afirmaciones, el Doctor José Manuel Rodríguez Delgado daba a entender que el progreso era inevitable con todas las consecuencias que esto suponía. Pensemos, por ejemplo, en qué ha supuesto para la humanidad el desarrollo de la energía nuclear. Unos avances que ponen en peligro la existencia del propio planeta en caso de un conflicto militar con uso de armas nucleares, las cuales desgraciadamente se han multiplicado peligrosamente por parte de las grandes potencias.
En una entrevista de la UNED al Dr. Delgado emitida el 26 de enero de 2003 se muestra que ya en 1975 realizó un trabajo sobre la comunicación de animales entre cerebro-ordenador. Esta sería la base para lo que hoy se conoce como Brain Computer Interface, que es la tecnología utilizada en Telepatía Artificial.
En el capítulo II del libro de Jesús Ynfante La prodigiosa aventura del Opus Dei: génesis y desarrollo de la santa mafia, se describe como el Opus Dei acaparó el monopolio del CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas) durante la dictadura franquista y de esta forma se manifiesta la relación entre el Dr. Delgado y el Opus Dei ya que el Dr. José Rodríguez Delgado fue el director del Departamento de Investigación del Instituto Ramón y Cajal dependiente del CSIC.
Un hecho interesante a resaltar es que el incidente ocurrido en Córdoba en 1983, descrito en el presente capítulo, coincide con el tiempo en el que el Dr. Delgado se encontraba en España donde era el director del Departamento de Investigación del Instituto Ramón y Cajal. No deja de llamar la atención que esta extraña experiencia ocurriera en Córdoba, ciudad donde 20 años antes, en 1963, el Dr. Delgado realizara el experimento que le dio fama mundial al controlar a distancia a un toro mediante el implante de un chip en el cerebro del animal.
Mis sospechas de que el Dr. Delgado pudiese estar implicado en los sucesos descritos en mi extraña experiencia, están fundados en las conocidas denuncias de implantes ilegales que este polémico neurocientífico arrastraba en sus espaldas cuando fue invitado por el Gobierno de tecnócratas del Opus Dei para hacerse cargo del centro de investigación de neurociencias dependiente del CSIC.
A pesar de existir documentación que prueba la existencia de proyectos inhumanos de la CIA como el MK-Ultra (5) parece ser que se impone la idea de que todo este asunto de experimentación ilegal con humanos pertenece a las “teorías de la conspiración” y por lo tanto nada para tomar en serio. Esto no es más que una prueba más de como se moldea la opinión pública sobre temas que debieran tomarse muy en serio.
Muchos se preguntarán por qué no me hago una radiografía para así demostrar que tengo un implante, el cual correspondería con el dolor detrás de la cara descrito en este capítulo. La cuestión es que ya en Suecia me hicieron una tomografía del cerebro en Söderskjukhuset, el hospital del sur de Estocolmo situado en el distrito de Södermalm. Pero cuando pedí una copia de las imágenes obtenidas de mi cabeza, me dieron una serie de láminas de un tamaño folio más bien grande, de un material parecido a un plástico semiduro, completamente negras y sin imágenes. Según las láminas que me dieron, es como si mi cabeza estuviese totalmente vacía. Esto me hizo comprender que aquí en Suecia, como probablemente en la mayoría de los países occidentales, nunca conseguiría las pruebas que necesito por estar implicados los poderes que dominan occidente. Sería un gran escándalo que se demostrase que los ciudadanos pudiesen estar expuestos a semejantes prácticas sin que tuviesen posibilidad de defensa. Por otra parte, el lector podrá entender de qué sirven pruebas fehacientes si ve la querella que interpuse en su día contra el Tribunal Supremo en España (1).
Pero para entender mejor como funciona «Occidente» solo hay que ver como se justifica como «legítimo derecho a la defensa propia» el asesinato de decenas de miles de niños sin que ningún organismo internacional realice acciones efectivas para impedirlo.
NOTAS
1) sectaopusdei.com/querella-contra-magistrados-del-tribunal-supremo
2) Extracto de la carta enviada a Zapatero cuando ganó las elecciones en 2004 con la ingenua esperanza de que pudiese ayudarme: “Dirigido al presidente del Gobierno Sr. Rodríguez Zapatero. José Ramón Martínez Robles…… expone: En junio de 1988 un Juez de Granada, conocido por ser del Opus o allegado, autorizó que me internaran en un centro psiquiátrico mediante una providencia y con un certificado de domicilio de contenido falso que le daba aparente competencia, entre otras muchas irregularidades.
En un principio fui defendido por abogados de oficio ante la evidencia y gravedad de los delitos, pero todos los fiscales y magistrados que conocieron el caso dijeron siempre que no había indicio alguno de delito en lo que claramente puede usted comprobar que puedo demostrar. Al llegar a la última instancia interna en el Tribunal Constitucional, gracias a la colaboración de la Fiscalía y del Consejo General de la Abogacía, me denegaron el abogado de oficio al que tenía derecho por ley y mediante una resolución que no tenía pie de recurso, lugar al que recurrir ni el plazo correspondiente, se cerraba el caso.
Ante esta situación, comprendí que cualquier juez del Opus podía de forma ilegal internarme con la mayor impunidad, y viendo que el Opus se atrevía a actuar con tal prepotencia durante el gobierno del PSOE, y como estaba viendo venir que con sus mentiras y maquinaciones iban a conseguir ganar las elecciones, no me quedó más opción que el exilio. Elegí Suecia, por no ser un país católico y por la buena imagen en lo referente a Derechos Humanos y la buena acción del socialismo sueco liderada por Olof Palme.
Desgraciadamente, al llegar a Suecia me dijeron que en Suecia hay unos poderes que dominan el Estado de forma similar al Opus en España, y que todo apunta que fueron estos poderes los responsables del asesinato de Olof Palme, al igual que la recientemente asesinada ministra socialista de asuntos exteriores Anna Lind. Por esta razón me siento en peligro también aquí en Suecia y voy a explicar las razones de por qué solicito la protección del Gobierno que usted representa, así como los delitos que no puedo demostrar si no me dan su protección.
Procedo de una familia católica tradicional de derechas. Aunque ellos no eran en un principio del Opus, parece ser que gracias a mi hermano que se casó con una mujer donde todos sus padres y hermanos eran miembros del Opus, terminaron siéndolo ellos también. Debido a que desde que yo tenía 14 años siempre fui ateo, y que manifestaba abiertamente mi opinión sobre que la religión solo era mitología y que la Iglesia Católica era un fraude (no olvidar el tema de los milagros, la lujuriosa riqueza del Papa, etc., etc.) esta postura abierta me causó muchos problemas con mis padres, pero las cosas empeoraron cuando el Opus llegó a mi casa. Entonces mis padres y hermanos comenzaron a hablar de mí a mis espaldas susurrando, y decían que yo estaba loco. Además, gente que no conocía de nada, comenzó a hostigarme por la calle, con insultos e incluso agresiones. Un día fui conducido mediante engaños a un ambulatorio privado de Granada que se llamaba la Inmaculada creo recordar, y me encamaron a la fuerza. No sé qué me hicieron allí, pero el caso es que empecé a sentir voces en la cabeza que me decían cosas como “te vas a enterar lo que es la Obra” “te vamos a internar en un manicomio” “todo lo que hagas va a ser para nosotros” “da pena, es como los cerdos, hay que matarlo para poder comer nosotros” etc. etc. Poco más tarde fui internado a la fuerza en un centro psiquiátrico de una forma ilegal como usted podrá comprobar si lee la documentación que le envío. Aunque el psiquiatra que estaba de guardia y que me hizo un reconocimiento la noche que me internaron ( que a todas luces no era del Opus) escribió que me veía muy asustado pero que ningún trastorno de interés y que esquizofrenia a descartar, el psiquiatra que llegó al día siguiente, que era del Opus, escribió de mí lo que quiso, me medicaron a la fuerza causándome trastornos psicomotrices y al cabo de 10 días pude salir sin autorización judicial bajo la coacción de seguir un tratamiento que claramente me dañaba.
Al salir me puse en contacto con medios de comunicación, periódicos, puse denuncias en todos los niveles del Estado, etc., etc. Pero seguían insultándome y amenazándome en mi cabeza. Ante las muchas denuncias que enviaba, les oía decir “vamos a tener que avisarles para que no le hagan caso”. También decían “¿sabes lo que es la interdicción entre los poderes públicos?” de esta forma parece ser que me querían dar a entender que la versión que ellos diesen iba a prevalecer ante las pruebas de delitos que yo aportaba. Hablaban de la ley como cosa de tontos que se lo creen y del Estado como algo que fuese de su propiedad.
Los llevo escuchando día a día desde que me levanto hasta que me acuesto desde 1988. A veces cuando me despierto, escucho: «empieza a grabar que ya se despierta».
Cuando llegué a Suecia, además de los habituales que solía escuchar en mi cabeza, comencé a escuchar gente nueva que hablaba español con acento extranjero. Hoy los escucho en sueco. Aquí en Suecia pude averiguar que ya en los años 60, la policía sueca en colaboración con las autoridades sanitarias, implantaba aparatos electrónicos en cerebros de gente involuntaria. Cuando leí esto, llamé al Consejo de Ética Médica aquí en Estocolmo, me confirmaron que era cierto, aunque negaban que estas prácticas se hiciesen hoy en día. Lo cierto es que los síntomas de estas víctimas es que tienen voces en la cabeza, y el asesino de Anna Lind, se quejaba de tener voces en la cabeza, lo que me hace sospechar en un asesinato claramente político por parte de, probablemente, los mismos que asesinaron a Olof Palme.
Por esta razón me siento también en peligro en Suecia, ya que las autoridades permiten que me torturen y humillen continuamente tanto suecos como españoles del Opus, y me pregunto la relación del Opus con esta gente en Suecia. Por esta razón le pido protección a su Gobierno.”
3) Sánchez, Cristina. (2015) “Exclusiva: El Opus Dei un depredador de almas y dinero”. elespiadigital.com
4) Martínez, Ramón. (2016) “Telepatía artificial” elespíadigital.com
5) George Andrews (2001). MKULTRA : The CIA’s Top Secret Program in Human Experimentation and Behavior Modification. Winston-Salem, NC: Healthnet Press
6) Meiers, Michael. (1988) Was Jonestown a CIA Medical Experiment? a Review of the Evidence. United States: Em Texts
7) Zyssholtz, Nicolás (2015) “Citando a la CIA y la secta Moon: ¿Qué es el Washington Times?” notasperiodismopopular.com.ar

Un ejemplo de cómo el vocabulario puede ser usado para manipular es sin duda la palabra psicópata.
El término psicopatía se refiere a un trastorno de la personalidad que confiere a las personas afectadas carácter antisocial. Es un término que se usa popularmente de forma inadecuada porque las referencias que mucha gente tiene sobre este tipo de trastornos, suelen ser personajes de cine que asesinan sin razón justificada. Hay que aclarar que, tratándose de psicología, al igual que en psiquiatría, no hay evidencia científica para poder afirmar quien es un psicópata y quien no lo es. Además se ha demostrado que la mayoría de los resultados de investigación, especialmente en psicología y medicina, son falsos.
A pesar de que los investigadores tienen incongruencias y en ocasiones no se ponen de acuerdo, parece ser que existe cierto consenso sobre algunas características comunes entre los psicópatas y que son un marcado comportamiento antisocial, una empatía y remordimientos reducidos, y un carácter desinhibido. Según estas características no es difícil caer en la tentación de ver a quienes tienen el poder, especialmente en el mundo neoliberal, como unos psicópatas debido a sus políticas antisociales que causan tantas víctimas mortales sin que, al parecer, a los responsables les cause el menor remordimiento. Pero irónicamente no son quienes tienen el poder quienes sufren diagnósticos psiquiátricos, sino que, por el contrario, en muchas ocasiones son sus víctimas quienes son estigmatizadas con tales diagnósticos. Un ejemplo muy claro es la práctica en psiquiatría descrita en el artículo sobre la cuarta planta de la Clínica de la secta Opus Dei, así como también se ha visto como el Opus ha utilizado términos psiquiátricos para desacreditar a disidentes.
Se ha demostrado que la psiquiatría y por ende la psicología han estado con frecuencia al servicio de poderes corruptos, y la tradición de interpretar mediante argumentos falsos se arrastra en el mundo anglosajón ya desde el siglo XIX con los psicólogos ingleses, de quienes se burla Nietzsche en su tratado sobre la genealogía de la moral acusándolos de falta de orgullo intelectual.
En la obra El Príncipe de Maquiavelo se recogen multitud de ejemplos de como a la largo de la historia antigua los tiranos han conseguido el poder mediante comportamientos antisociales, con un carácter desinhibido y con una absoluta falta de remordimientos al asesinar a sus adversarios con frecuencia mediante traiciones, engaños y maquinaciones. En la actualidad, como se sabe, se sigue asesinando a presidentes de Gobierno por intereses de poder. En la historia más reciente tenemos a Allende, Olof Palme, Carrero Blanco, Gadafi, etc. Y presidentes de Gobierno actuales como Nicolás Maduro o Evo Morales corren un claro riesgo de ser también asesinados.
Una precisión que conviene aclarar, es que el concepto de “antisocial” que se utiliza por los psicólogos investigadores no parece estar enfocado hacia quienes tienen el poder en el mundo neoliberal, sino más bien parece que el concepto se enfoca como un arma de control social hacia quienes se salen de la norma, contribuyendo de esta forma a una homogeneización social donde los disidentes a los sistemas corruptos son diagnosticados con enfermedades mentales. Los Estados Unidos es un ejemplo de Estado con este tipo de represión según se recoge en el Manual Diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de EE.UU (DSM). No hay que olvidar que la CIA ha causado y sigue maquinando guerras y golpes de Estado en muchos países disidentes hacia los intereses neoliberales de quienes tienen el poder en EEUU, y por esta misma razón no iban a permitir disidentes en su propio país, aunque EEUU pretenda dar una imagen de democracia y libertad.
Una forma de control y presión social es mediante el acoso a disidentes, lo cual se viene llevando a cabo en Europa por medio de sectas religiosas que actúan para la CIA. En España concretamente viene documentado este proceder en el artículo sobre la cuarta planta de la clínica del Opus que, por medio de los miembros de la secta acosan a sus víctimas creándoles síntomas artificiales que son usados para darles un diagnóstico psiquiátrico. Todo esto sucede sin que los medios de comunicación de gran alcance informen sobre tan graves hechos que amenazan la democracia y la seguridad de los ciudadanos.
En EEUU el periodista Gary Webb fue encontrado muerto con dos tiros en la cara tras haber demostrado en su libro Dark Alliance: The Book que, la CIA se financió por medio de la venta de drogas a los sectores más desfavorecidos de la sociedad americana. En este caso el periodista fue acosado y difamado asignándole trastornos psíquicos en un sucio proceso que culminó con su muerte. Una vez más se demuestra que quienes tienen el poder acusan de enfermedades mentales para restar credibilidad a quienes hacen público el proceder corrupto, cuando en realidad los corruptos en el poder actúan de forma antisocial y reúnen los requisitos para ser diagnosticados como psicópatas según los criterios que los psicólogos de su propio sistema se han inventado.