En las sociedades actuales, pequeñas minorías activistas y grupos puritanos imponen sus valores morales al resto de la sociedad de forma antidemocrática, utilizando la censura, los algoritmos y la presión social como herramientas de control.
Este ensayo revela los orígenes históricos y antropológicos de este mecanismo ilegítimo de poder, desmonta su hipocresía estructural, denuncia el doble rasero con el que censura el arte y la libertad mientras encubre abusos reales, y muestra cómo se sostiene gracias a la pasividad y complicidad colectiva.
Desde el principio del daño de John Stuart Mill, el autor defiende la necesidad urgente de recuperar la libertad cultural frente a esta tiranía moral de las minorías.
Una muestra del doble rasero de la censura es que Plataformas digitales como Instagram aplican filtros automáticos que censuran obras clásicas —la Venus de Willendorf, cuadros de Rubens, esculturas antiguas o incluso pinturas del siglo XX como las de Imogen Cunningham— mientras que aprueban y distribuyen miles de anuncios pornográficos explícitos (más de 3.300 solo en 2024) a través de su sistema de publicidad pagada, generando millones de impresiones (AI Forensics, 2025; New Scientist, 2025).
Prólogo de este ensayo:
La mayoría de las personas, si se les preguntara directamente, rechazaría la censura. Dirían, con toda sinceridad, que están en contra de que alguien les diga qué pueden ver, leer, decir o crear. Sin embargo, esa misma mayoría acepta hoy, día tras día, que se censuren imágenes, palabras, obras de arte, opiniones o chistes sin apenas protestar. Molesta, sí. Fastidia, también. Pero se calla.
Este es el primer y más eficaz triunfo del mecanismo de control: consigue que sus víctimas colaboren en su propio silenciamiento.
La censura contemporánea no llega casi nunca con tanques ni con leyes explícitas aprobadas por referéndum. Se impone de forma silenciosa, frag-mentada y aparentemente razonable: “por el bien de los más vulnerables”, “para evitar ofensas”, “para proteger la democracia”. Se presenta como un acto de cuidado moral cuando, en realidad, es un acto de poder ilegítimo.
Porque ese es el punto central que casi nadie quiere ver: la censura se impone sin la aprobación de la mayoría. Nadie votó por ella. Nadie firmó un contrato social que autorizara a grupos de presión, empresas tecnológicas o instituciones morales a decidir qué es aceptable y qué debe desaparecer. Y sin embargo, ahí está, operando a diario, moldeando lo que podemos expresar y, por tanto, lo que podemos pensar.
Este libro parte de esa contradicción incómoda: la gente sabe que la censura le molesta, pero no termina de entender que es, por naturaleza, antidemocrática. No es un detalle técnico ni un exceso puntual. Es un mecanismo de poder que funciona precisamente porque se oculta detrás de buenas intenciones y porque sus víctimas, cansadas o distraídas, terminan normalizándolo.
A lo largo de estas páginas exploraremos los orígenes históricos y antropológicos de ese impulso censor, la sociología de los grupos que lo impulsan hoy, sus hipocresías más flagrantes y las consecuencias profundas que tiene sobre la libertad, el arte y la propia democracia.
No se trata de defender lo indefendible ni de negar que ciertas expresiones puedan ser hirientes. Se trata de algo más básico y radical: recuperar la conciencia de que ningún poder tiene derecho legítimo a decidir por todos lo que todos podemos ver, decir o imaginar.
Porque cuando permitimos que otros censuren en nuestro nombre, aunque sea “solo un poco” y “por una buena causa”, estamos renunciando a algo mucho más grande que una imagen o una palabra: estamos renunciando a la posibilidad misma de ser ciudadanos libres.
Patrones de abuso, expolio económico y silencios institucionales
¿Cómo puede una institución que predica la pobreza acumular miles de millones mientras encubre abusos sistemáticos y blanquea dinero? En Crímenes contemporáneos de la Iglesia Católica, José Ramón Martínez Robles destapa los patrones repetidos de la ICAR: manipulación de herencias, lavado de dinero en el Vaticano y el Opus Dei, encubrimiento masivo de abusos sexuales a menores, infiltración en tribunales, política y medios, y opacidad financiera protegida por privilegios fiscales. No es un ataque a la fe de los creyentes, sino un exigente llamado a la transparencia y a la justicia para las víctimas. Una lectura incómoda pero necesaria.
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Pera presentar este libro incluyo el capítulo II para que se entienda mejor la naturaleza fraudulenta de la Iglesia Católica que es la causa de sus muchos crímenes y que en la actualidad no pueden ocultar:
Capítulo II
La contradicción evidente: las palabras de Jesús frente a las inmensas riquezas de la Iglesia Católica
Una de las preguntas más incómodas que surge al observar la realidad actual de la Iglesia Católica Apostólica Romana es la siguiente: ¿cómo es posible que una institución que se presenta como la única y legítima sucesora de Jesucristo acumule una fortuna tan colosal y visible en todo el mundo?
Jesús de Nazaret fue explícito y rotundo en su mensaje sobre la riqueza y la pobreza. En el Evangelio según San Marcos (10, 25) dice: “Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios”. En el Evangelio según San Lucas (18, 22) le ordena al joven rico: “Vende todo lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; luego ven y sígueme”. En el Sermón de la Montaña (Lucas 6, 20-24) afirma: “Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios… Pero ¡ay de vosotros los ricos!, porque ya habéis recibido vuestro consuelo”.
Jesús no solo predica la pobreza voluntaria y la generosidad radical, sino que advierte repetidamente contra el peligro espiritual de la acumulación de bienes. Precisamente en la frase “Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios” se ha producido una de las interpretaciones más extendidas y erróneas de la historia cristiana. Algunos han intentado suavizar el mensaje radical de Jesús afirmando que la palabra griega kámēlos (camello) era en realidad kámilos (cuerda o soga gruesa) y que “el ojo de la aguja” se refería a una supuesta puerta pequeña en las murallas de Jerusalén por la que un camello podía pasar si se descargaba. Sin embargo, los estudios bíblicos más rigurosos rechazan estas explicaciones. La palabra griega original es claramente kámēlos (camello), no kámilos. Además, no existe ninguna evidencia arqueológica ni histórica de que hubiera en Jerusalén una puerta llamada “Ojo de la Aguja” en tiempos de Jesús. Estas interpretaciones surgieron varios siglos después, entre los siglos IX y XV, como intentos apologéticos para hacer el texto más “aceptable” y menos exigente.
En realidad, se trata de una expresión hiperbólica típica de la literatura judía antigua: una imagen deliberadamente absurda e imposible (un animal enorme pasando por el agujero diminuto de una aguja de coser) para transmitir con fuerza que es prácticamente imposible que una persona apegada a sus riquezas entre en el Reino de Dios. Jesús no estaba proponiendo una dificultad superable, sino señalando un obstáculo espiritual casi insuperable mientras se permanezca atado a la riqueza material.
Sin embargo, la realidad institucional de la Iglesia Católica en el siglo XXI presenta una imagen muy distinta. El Vaticano, sede central de la Iglesia, gestiona activos financieros y patrimoniales que ascienden a miles de millones de euros. Según datos públicos del propio Vaticano correspondientes a 2024, los activos totales de la Santa Sede superan los 6.300 millones de euros, mientras que el Instituto para las Obras de Religión (IOR) administra más de 5.700 millones de euros en activos de clientes. Además, la Iglesia es uno de los mayores propietarios inmobiliarios del planeta, con decenas de miles de templos, conventos, colegios, hospitales y fincas en todos los continentes. Solo en España, gracias al sistema de inmatriculaciones, la Iglesia controla miles de bienes que antes no estaban registrados a su nombre.
Por continentes, la presencia inmobiliaria es notable, aunque las cifras exactas consolidadas son difíciles de obtener debido a la descentralización de la propiedad.
En Europa: en España la Iglesia ha registrado más de 100.000 inmuebles históricos (de los cuales 34.961 fueron inmatriculados oficialmente entre 1998 y 2015); en Italia la Administración del Patrimonio de la Santa Sede gestiona directamente más de 4.234 propiedades; en Alemania las diócesis controlan patrimonios valorados en decenas de miles de millones de euros (incluyendo bosques y fincas agrícolas); en Francia el Estado posee aproximadamente el 95 % de las más de 42.000 iglesias construidas antes de 1905, mientras la Iglesia posee los edificios posteriores; en Rumania continúan los procesos de restitución de propiedades confiscadas.
En América: en Estados Unidos las diócesis poseen más de 26.000 propiedades y alrededor de 2,3 millones de acres de tierra; en Argentina, Chile y Colombia la Iglesia posee decenas de miles de inmuebles (colegios, hospitales, terrenos y edificios), muchos recibidos por donaciones o cesiones estatales históricas, aunque no existen cifras oficiales consolidadas de hectáreas.
En África: las cifras son aún menos precisas, pero la Iglesia mantiene importantes propiedades misionales, tierras agrícolas y centros educativos y sanitarios en países como Angola y Mozambique.
Es importante aclarar que las cifras oficiales de inmatriculaciones publicadas por el Gobierno español (34.961 bienes entre 1998 y 2015) solo incluyen los inmuebles registrados mediante certificación del obispo diocesano. Por tanto, no abarcan los patrimonios de la mayoría de las órdenes religiosas (Jesuitas, Dominicos, Franciscanos y otras congregaciones) ni los del Opus Dei. Estas instituciones operan a través de entidades jurídicas civiles separadas —fundaciones “sin ánimo de lucro”, asociaciones o provincias religiosas— que no inmatriculan mediante certificación episcopal. Esto genera una notable opacidad, especialmente en el caso del Opus Dei, cuyas obras apostólicas (universidades, colegios, residencias, etc.) están a nombre de fundaciones civiles que gozan de un régimen fiscal especial y no publican balances consolidados detallados.
Un ejemplo histórico de esta opacidad es la relación financiera entre el Opus Dei y el Instituto para las Obras de Religión (IOR, conocido como el Banco Vaticano). Tras la quiebra fraudulenta del Banco Ambrosiano en 1982, el IOR aportó alrededor de 250 millones de dólares a los acreedores como “contribución moral voluntaria” [4]. En aquel contexto circularon fuertes rumores y alegaciones de que el Opus Dei habría proporcionado importantes sumas para ayudar al Vaticano a hacer frente a la crisis, incluidas declaraciones de Clara Calvi, viuda de Roberto Calvi, presidente del Ambrosiano [5]. La Prelatura ha negado siempre cualquier implicación directa. La dificultad para obtener información verificable sobre estos movimientos de capital entre fundaciones, órdenes religiosas y el IOR es precisamente uno de los elementos que más contribuyen a la percepción de opacidad en las finanzas de la Iglesia Católica. A pesar de esta separación formal en el ámbito civil, todas estas instituciones —órdenes religiosas y prelaturas personales— están canónicamente bajo la autoridad última del Papa, cabeza visible de la Iglesia Católica Apostólica Romana.
A esto se suman las colecciones de arte del Vaticano (de valor incalculable), las inversiones financieras y las donaciones millonarias que reciben anualmente las diócesis y fundaciones eclesiales. Aunque parte de estos recursos se destina a obras de caridad, la magnitud misma de la riqueza acumulada genera una contradicción evidente con el mensaje evangélico de pobreza y desprendimiento.
Muchos justifican las inmensas fortunas de la Iglesia argumentando que gran parte se destina a la caridad, especialmente a través de Cáritas. Sin embargo, existen críticas fundadas de que la institución devuelve mucho menos de lo que recibe en beneficios públicos y asignaciones tributarias. En 2024, la Iglesia española recibió 429 millones de euros a través de la asignación del 0,7 % del IRPF, pero la aportación directa desde la Conferencia Episcopal a Cáritas fue solo una fracción mínima de esa cantidad (históricamente alrededor del 2-3 %, unos 6 millones de euros en años anteriores). Cáritas invirtió 486,9 millones de euros en 2024, pero el 70,5 % de sus ingresos procedió de donaciones privadas y solo el 29,5 % de fondos públicos, no necesariamente de la casilla de la Iglesia.
Un ejemplo concreto de esta contradicción es el caso del cardenal Antonio María Rouco Varela, exarzobispo de Madrid. En 2015, tras su jubilación, se trasladó a un lujoso ático de 370 metros cuadrados en la calle Bailén, junto a la Catedral de la Almudena. Aunque el piso fue donado, la reforma costó más de 500.000 euros, cantidad que asumió la Archidiócesis de Madrid con fondos diocesanos [8]. Este gasto generó una fuerte polémica y protestas de católicos indignados que consideraron incompatible con el mensaje de una “Iglesia pobre para los pobres”.
Este patrón no es exclusivo de España. En casi todos los países donde la Iglesia Católica tiene presencia significativa recibe importantes subvenciones públicas, exenciones fiscales y ventajas tributarias: en Italia a través del sistema del 8×1000, en Alemania mediante el impuesto eclesiástico (Kirchensteuer), en Francia con generosas subvenciones a la enseñanza concertada católica, en Estados Unidos con exención total de impuestos sobre la propiedad y donaciones deducibles, y en numerosos países de América Latina con privilegios históricos y cesiones de terrenos y edificios por parte del Estado. Estas ventajas fiscales y subvenciones permiten a la Iglesia mantener y ampliar su vasto patrimonio con el apoyo directo o indirecto de los contribuyentes, independientemente de su fe.
Esta contradicción no es nueva. Ya en el siglo XIX Blasco Ibáñez la denunciaba a través de la novela La Araña Negra. Hoy, en pleno siglo XXI, sigue siendo visible y difícil de ocultar: mientras millones de fieles viven en condiciones de pobreza, la institución que dice representar a Cristo en la tierra mantiene un patrimonio que la sitúa entre las organizaciones más ricas del mundo.
El objetivo de este capítulo no es juzgar la fe de los creyentes, sino poner de manifiesto una tensión estructural: la distancia entre las palabras fundacionales de Jesús y la realidad económica y patrimonial de la institución que se reclama su continuadora. Esta distancia es uno de los patrones más persistentes y problemáticos de la Iglesia Católica a lo largo de la historia.
Referencias
Gobierno de España (2021) Bienes inmatriculados de la Iglesia Católica (1998-2015). Ministerio de la Presidencia.
APSA / Vatican News (2024-2025) Informes de gestión patrimonial.
[4] The New York Times (1984) ‘Vatican payment reported’, 26 May.
[5] UPI (1982) ‘Roberto Calvi, president of the scandal-ridden Ambrosiano Bank…’, 7 October.
[6] Cáritas Española (2025) Memoria Confederal 2024.
[7] Conferencia Episcopal Española (2025) Memoria de Actividades 2024.
[8] eldiario.es (2015) ‘La reforma del ático de lujo de Rouco cuesta a la Iglesia más de medio millón de euros’, 21 febrero.
Este archivo ZIP contiene todo lo necesario para recrear el DVD original de las tomografias de mi cerebro tomadas en el Hospital Södersjukhuset de Estocolmo: imágenes en formato DICOM, informes y un visor portátil que se abre automáticamente al insertar el disco en un ordenador con Windows.
Después de las instrucciones para reproducir el contenido del DVD en el archivo .zip hay una descripción que analiza las imágenes obtenidas evidenciando la presencia de un objeto extraño posiblemente metálico en el cerebro.
Pasos para crear y usar el DVD:
Descarga el archivo ZIP desde el botón de arriba.
Extrae (descomprime) completamente el ZIP en una carpeta nueva en tu escritorio.
Dentro verás varias carpetas y archivos como: DICOM, REPORTS, SECTRA, Viewer, autorun.inf, etc.
Asegúrate de que todos queden directamente en la raíz de la carpeta (no dentro de otra subcarpeta extra).
Inserta un DVD virgen (DVD-R o DVD+R recomendado) en la grabadora de tu PC.
Graba el contenido como DVD de datos (método más sencillo con Windows):
Abre «Este equipo» o «Explorador de archivos».
Haz clic derecho sobre la unidad de DVD (aparecerá como «Unidad de DVD RW» o similar).
Selecciona «Grabar en disco».
Pon un título al disco, por ejemplo: «Examen Médico 2025».
Elige la opción «Con un reproductor de CD/DVD» (o «Mastered») → NO elijas «Como una unidad flash USB».
Arrastra o selecciona todos los archivos y carpetas de la carpeta que extrajiste.
Pulsa «Siguiente» y luego «Grabar».
Elige velocidad baja si puedes (4x–8x) para mayor fiabilidad.
Espera a que termine y el DVD se expulse. Alternativa recomendada si quieres más control: Descarga el programa gratuito ImgBurn desde imgburn.com
Elige «Write files/folders to disc».
Arrastra toda la carpeta extraída (o selecciona todos los archivos).
Asegúrate de que queden en la raíz del disco.
Graba a velocidad 4x–8x y marca «Verify» para comprobar.
Una vez grabado:
Inserta el DVD en un ordenador con Windows.
En la mayoría de casos se abrirá automáticamente el visor de imágenes DICOM y cargará los estudios.
Si NO se abre automáticamente (por seguridad en Windows modernos): Abre el disco desde «Este equipo» → busca en la carpeta «Viewer» (o similar) el archivo .exe del visor (puede llamarse viewer.exe, autorun.exe o parecido) → haz doble clic para abrirlo.
Notas importantes:
Este DVD es de datos médicos (imágenes DICOM + visor), NO es un DVD de vídeo.
Funciona mejor en Windows. Para Mac o Linux puedes usar visores DICOM gratuitos como Horos, RadiAnt Lite o Weasis (descárgalos por separado).
Usa DVDs de buena calidad y graba a baja velocidad para evitar problemas en ordenadores antiguos.
Resumen de lo que muestran las imágenes
Son cortes axiales de TC cerebral (sin contraste, nivel base del cráneo / fosa posterior / cerebelo). La mayoría muestran la misma anomalía repetida:
Zona postero-lateral derecha (derecho de tu cabeza, izquierda en la imagen).
Artefactos metálicos claros: rayas radiales (streak), blooming (parece más grande), bandas que distorsionan el tejido alrededor.
En algunos cortes es más intensa, en otros menos (depende del nivel exacto).
No aparece en lado izquierdo ni centro —es focal y unilateral.
Algunos cortes salen más oscuros o con menos detalle (quizá por exportación o corte vacío), pero los importantes (con la zona sospechosa) son consistentes.
Esto refuerza mucho la idea de material metálico o implante en esa área posterior-derecha. No es artefacto normal de hueso.
La situación del artefacto metálico visible en las imágenes corresponde con el dolor en la cara detrás de la nariz que describo en el capítulo XII de mi libroEXTRAÑA EXPERIENCIA | La secta Opus Dei (pinchar el enlace)
Aquí comparto algunas historias que publiqué en mi libro Naturaleza criminal del Opus Dei con algunas aclaraciones y una anécdota adicional que considero interesante para entender su modus operandi.
Chiste sobre el Opus Dei:
Este chiste es antiguo y trata sobre el Opus, lo escuché en los años 70. La moraleja que yo deduzco de esta historia es: «Los muy pájaros se hacen los locos» El chiste dice más o menos así:
“Estaba San Pedro guardando la puerta del Reino de los Cielos. Pero le surgieron asuntos apremiantes y tuvo la necesidad de dejar la puerta, así que llamó a un angelito y le dijo:
-Tengo que dejar la puerta un momento, así que quédate tú en mi lugar. Lo que tienes que hacer es muy fácil. Aquí tienes una Biblia y un tomo de billetes de dinero. Los que vengan aquí y deseen entrar, les preguntas que es lo que desearían llevarse consigo para entrar en este reino, la Biblia o el dinero. Si eligen la Biblia los dejas pasar, si eligen el dinero no los dejes pasar.
El angelito no tuvo problemas al principio, porque todos elegían la biblia o el dinero. El problema vino cuando llegó uno que dijo:
– ¿Yo? ¡Está claro que elijo la Biblia! ¡Porque este capítulo de San Mateo no tiene desperdicio!
Y cogiendo un billete lo metió en la Biblia para marcarlo. Y continuó:
– ¡Y este de San Juan es maravilloso!
Y cogiendo otro billete lo marcó. Y así siguió marcando capítulos hasta que metió todos los billetes en la Biblia.
Aunque el angelito se quedó dudando, como claramente había escogido la Biblia, lo dejó pasar. Cuando llegó San Pedro le preguntó al angelito:
– ¿Y qué, cómo ha ido todo?
Y el angelito respondió:
-Bien, es solo que uno se dedicó a marcar capítulos de la Biblia con los billetes y al final metió todo el dinero en la Biblia. Como tú me dijiste que dejara pasar a los que eligiesen la Biblia, lo dejé pasar.
Y San Pedro exclama:
– ¡YA SE NOS HA COLADO OTRO DEL OPUS!”
Anécdota sobre La Costa de los Mosquitos:
Esta anécdota ya fue referida en el capítulo V sobre las herencias. Estos hechos ocurrieron en los años 80 del siglo pasado. En la actualidad he vuelto a ver la película en su versión DVD y he comprobado con decepción que la frase de Harrison Ford que provocó una reacción tan violenta en la novia de mi hermano “no hay nadie con dos dedos de frente que tolere un segundo de opresión” ha sido omitida.
“Recuerdo que una vez, cuando aún eran novios y yo me relacionaba con ellos, mi hermano me invitó a ir al cine junto con su novia. La película que vimos se llamaba «La Costa de los Mosquitos».
Un idealista americano «Harrison Ford», decide huir de tanta corrupción y se lleva a toda su familia a empezar una nueva vida en la selva amazónica. Mediante trabajo y tecnología construyen un paraíso en medio de la selva. Pero la felicidad acabó cuando unos bandidos armados llegan al paraíso y deciden quedarse sometiendo a la familia por la fuerza de las armas.
La reacción de Harrison Ford fue de empezar a destruir lo que había creado con tanta ilusión y trabajo. Pero la mujer de mi hermano llegó a levantarse muy enfadada y quería irse del cine después de oír una afirmación de Harrison Ford en una escena donde intenta explicar a su hijo por qué actuaba así. La frase decía más o menos así: «no hay nadie con dos dedos de frente que tolere un segundo de opresión».
Mi hermano intentaba riendo (al parecer le parecía ridícula la reacción de su novia) convencerla de que se sentase y continuase hasta el final. Pero a mí me pareció extremadamente extraña esta reacción que en mi opinión era completamente desmesurada, y que con el tiempo me ha hecho pensar en las causas. Hoy en día comprendo cuales podían ser las causas de aquella reacción, porque yo mismo estoy siendo objeto de coacciones similares a las descritas en la película por parte de la secta Opus. Pero el hecho de que la novia de mi hermano se enfadase al escuchar la afirmación sobre inteligencia y opresión, en mi opinión, implica que ella o bien se sentía ofendida (lo que supone que se sentía imbécil por aceptar la opresión) o bien intentase convencer a mi hermano de que aceptar la opresión es la postura más inteligente.”
Anécdota de la ameba:
Recuerdo que en una ocasión estábamos en la sala de estar de mi casa, mi hermano con su novia del Opus Dei y yo, viendo un programa de televisión que mostraba unas imágenes de una ameba que envolvía a una especie de bacteria o alga unicelular con forma de muelle en espiral enrollada, similar a los muelles de algunos bolígrafos, fagocitándola. Ante esta escena, la novia de mi hermano empezó a sonreír mirando a mi hermano maliciosamente. Pero de forma inesperada, el ser unicelular con forma de espiral se desenrolló rápidamente aumentando su longitud de tal manera que rompió la pared celular de la ameba destrozándola. En ese momento, ante tal escena, la expresión de la cara de la novia de mi hermano cambió bruscamente siendo visible su decepción y enfado ante el suceso.
Yo interpreto esta conducta como una clara afinidad por la tiranía y esto concuerda con su reacción en el cine cuando vimos la película “La Costa de los Mosquitos”. Además, solo basta recordar la forma en que se pronuncia el fundador de la secta cuando en su obra Camino, un libro que al parecer sirve de guía espiritual a los miembros de la secta, en su punto 387 habla sobre la “santa coacción“:
387. El plano de santidad que nos pide el Señor, está determinado por estos tres puntos: La santa intransigencia, la santa coacción y la santa desvergüenza.
Clases de gente del Opus por Alberto Moncada
Por último una descripción de gente del Opus Dei contado por el sociólogo Alberto Moncada en el programa de RTVE “La clave” dirigido por Luis Balbín.
”Si eres listo y del Opus Dei, no eres buena persona. Si eres buena persona y eres del Opus Dei, no eres listo. Si eres listo y buena persona, no eres del Opus Dei”.
Suecia es un país que, junto con los demás países escandinavos, tiene uno de los índices de percepción de corrupción (IPC) más altos a nivel mundial. Esto quiere decir que, según Transparencia Internacional, tiene uno de los niveles más bajos del uso indebido de la administración para beneficio privado. Pero esta percepción de la corrupción puede cuestionarse si tenemos en cuenta el asesinato de políticos suecos como Olof Palme y Anna Lindh que desvelan irregularidades en la investigación de los magnicidios en beneficio de los autores de los crímenes, así como también se evidencia una corrupción flagrante cuando se trata de favorecer los intereses de las mafias que controlan los Estados Unidos de América. Un ejemplo que demuestra flagrante corrupción en Suecia tratándose de favorecer a poderes corruptos es el caso de Julian Assange.
El fundador de WikiLeaks demostró e hizo públicos crímenes de guerra y torturas evidenciando corrupción de gobiernos que muy lejos de ser perseguidos, fueron estos corruptos quienes enfocaron los medios de comunicación sobre Julian Assange demonizándolo de tal forma, que un hombre que no tenía antecedentes de abusos sexuales, de repente se encontró que en Suecia fue acusado de violación durante nueve años y medio por todo el aparato estatal y medios de comunicación sin tener la oportunidad de defenderse porque nunca se presentaron cargos. Todo este daño se le hizo con total impunidad sin que se persiguieran a los responsables de tan mezquina e indignante agresión contra la integridad de Assange.
Según el relator especial de la ONU sobre tortura, Nils Meizer, en las acusaciones de violación contra Assange encontró las siguientes irregularidades gracias a que conocía el idioma sueco y pudo entender el contenido de los expedientes:
“¿por qué una persona estaría sujeta a nueve años de investigación preliminar por violación sin que nunca se hayan presentado cargos?”
“Cualquiera puede iniciar una investigación preliminar en contra de otra persona con tan solo ir a la policía y acusarla de un delito. Sin embargo, las autoridades suecas nunca se interesaron por el testimonio de Assange. Lo dejaron intencionalmente en el limbo. Imagínese ser acusado de violación durante nueve años y medio por todo el aparato estatal y medios de comunicación sin tener la oportunidad de defenderse porque nunca se presentaron cargos.”
“Assange se entrevistó con las autoridades suecas en varias ocasiones porque quería responder ante las acusaciones. Pero las autoridades pusieron obstáculos.”
“Según el testimonio de la mujer en cuestión, nunca se produjo una violación. Y no solo eso: después, la policía de Estocolmo cambió el testimonio de la mujer sin que ella participara para que de alguna manera pareciera una posible violación.”
“El 20 de agosto de 2010, una mujer llamada S. W. entró en la comisaría de Estocolmo junto con una segunda mujer llamada A. A. La primera, S. W, dijo que había tenido relaciones sexuales consentidas con Julian Assange, pero que él no había usado condón. Dijo que ahora le preocupaba que pudiera estar infectada con VIH y quería saber si podía obligar a Assange a hacerse una prueba de VIH. Ella dijo que estaba realmente preocupada. La policía anotó su declaración e inmediatamente informó a los fiscales.”
“S. W. nunca acusó a Julian Assange de violación. Ella se negó a responder a más preguntas y se fue a su casa. Sin embargo, dos horas después, apareció un titular en la portada de Expressen, un tabloide sueco, que decía que Julian Assange era sospechoso de haber cometido dos violaciones.”
“La segunda mujer dijo que había puesto su apartamento a disposición de Assange, que se encontraba en Suecia para una conferencia. Se trataba de un pequeño apartamento de una habitación. Estando Assange en la casa, ella llegó antes de lo planeado, pero le dijo que no había problema y que los dos podían dormir en la misma cama. Esa noche tuvieron sexo consentido con condón, pero ella dijo que, durante el acto, Assange había roto intencionalmente el condón. Si eso es cierto, entonces por supuesto se trata de un delito sexual conocido como stealthing. Pero la mujer también dijo que no se dio cuenta de que el condón estaba roto hasta después. Esa es una contradicción que debería haberse aclarado absolutamente. Si no lo percibo, entonces no puedo saber si el otro lo rompió intencionalmente. No se pudo detectar un solo rastro de ADN de Assange o A. A. en el condón que se presentó como evidencia.”
“Las dos mujeres no se conocían. A. A., que estaba acogiendo a Assange y ejercía como su secretaria de prensa, había conocido a S. W. en un evento en el que S. W. llevaba un jersey de cachemir rosa. Al parecer, ella sabía por Assange que estaba interesado en tener un encuentro sexual con S. W. porque una noche recibió un mensaje de un conocido que decía que sabía que Assange se quedaría con ella y que, a él, el conocido, le gustaría contactar con Assange. A. A. respondió: aparentemente Assange está durmiendo en este momento con la «chica de cachemir». A la mañana siguiente, S. W. habló con A. A. por teléfono y dijo que ella también se había acostado con Assange y ahora le preocupaba haberse infectado de VIH. Esta preocupación aparentemente era real, porque S. W. incluso fue a una clínica para una consulta. A. A. entonces sugirió: «Vayamos a la policía, ellos pueden hacer que Assange se haga una prueba de VIH». Sin embargo, las dos mujeres no fueron a la comisaría más cercana, sino a una muy lejana donde trabaja como policía una amiga de A. A. que luego interrogó a S. W. Al principio estaba presente A. A., lo que no es una práctica adecuada. Sin embargo, hasta este punto el único problema era, como máximo, la falta de profesionalidad.”
“La deliberada malicia de las autoridades solo se hizo evidente cuando difundieron de inmediato la sospecha de violación a través de la prensa sensacionalista. Y lo hicieron sin preguntar a A. A. y contradiciendo la declaración dada por S. W. Este hecho también violó una prohibición clara de la ley sueca contra la publicación de los nombres de presuntas víctimas o perpetradores en casos de delitos sexuales. Luego el caso llegó a la fiscal general de la capital, quien suspendió la investigación de violación unos días después estableciendo que, aunque las declaraciones de S. W. eran creíbles, no había evidencia de que se hubiera cometido un delito.”
“La declaración fue modificada sin involucrar a la mujer en cuestión y no fue firmada por ella. Esta es una evidencia manipulada, a partir de la cual las autoridades suecas luego crearon una historia de violación.”
¿Por qué las autoridades suecas harían algo así?
“El momento es decisivo: a finales de julio, WikiLeaks, en cooperación con varios medios internacionales, publicó los «Diarios de la Guerra de Afganistán». Esta fue una de las filtraciones de información más grandes de la historia del Ejército de EE. UU.
Inmediatamente después, Estados Unidos exigió que sus aliados inundaran a Assange de casos criminales. No estamos familiarizados con toda la correspondencia, pero Stratfor, una consultora de seguridad que trabaja para el Gobierno de Estados Unidos aconsejó a los funcionarios estadounidenses aparentemente inundar a Assange con todo tipo de casos criminales durante los próximos 25 años.”
En el punto 7 los hechos declarados parecen más bien una trampa, especialmente llamativa la contradicción en la declaración de una de las mujeres, pero es en el punto 8 donde todo se hace muy sospechoso: “las dos mujeres no fueron a la comisaría más cercana, sino a una muy lejana donde trabaja como policía una amiga de A. A. que luego interrogó a S. W.” Por otra parte, en el punto 5, la razón de ir a la policía para obligar a Assange a hacerse la prueba del SIDA no se sostiene, porque en la clínica que ella visitó previamente le podrían haber dicho si estaba infectada o no.
Estas observaciones del Relator especial de la ONU sobre tortura al examinar los expedientes del caso Assange, muestran hasta qué punto tiene poder el gobierno estadounidense sobre la administración sueca.
Un compañero de trabajo en un colegio público de Estocolmo me explicó que el magnicidio de Olof Palme fue un punto de inflexión en la historia sueca con un antes y un después. Antes de la muerte de Olof Palme, la sociedad sueca se sentía segura y era feliz, pero después del magnicidio todo fue distinto y la gente tenía miedo de hablar. Las investigaciones para averiguar a los responsables de tan horrendo crimen apuntaron a muchos sitios, pero ninguno a la embajada de Estados Unidos. El intento reciente de asesinar a Robert Fico, primer ministro de Eslovaquia, es un indicio más de qué puede pasar si un político relevante se manifiesta contrario a la OTAN, una organización criminal con una larga historia de crímenes y masacres. Así se explica que Suecia, un país que llevaba más de 200 años sin intervenir en guerras, se haya apresurado a entrar en la OTAN gracias a una manipulación de los medios de información suecos, donde se ocultan las verdaderas razones del conflicto en Donbas y convirtiendo así a Estocolmo en un posible objetivo de ataque con armas nucleares.
Es muy llamativo que las revueltas, la criminalidad, los asesinatos, los atentados, etc. hayan aumentado de forma exacerbada en Suecia en los últmos años que contrasta con la paz que relativamente yo percibía con anterioridad. No puedo evitar ver todo este aumento reciente de la violencia como una especie de revolución de color donde se hace insostenible la paz si no se obedece ciegamente a los terroristas de la OTAN.
Con todo esto no quiero decir que Suecia sea el país más corrupto del mundo. Gracias a la admirable labor de la Socialdemocracia sueca que supo construir una sociedad más justa, Suecia es todavía un país admirable. Pero desde 2022 se están viendo deterioros preocupantes en los servicios sociales, especialmente en sectores tan importantes como la sanidad y la enseñanza. El caso de Julian Assange es un ejemplo que muestra el poder del imperio americano sobre la soberanía y seguridad de los países europeos.
Las palabras subrayadas son enlaces a fuentes de información.
Podemos definir desinformación como dar información intencionadamente manipulada al servicio de ciertos fines. Estos fines suelen obedecer a intereses políticos o de poder en general y en lo que a ciencia se refiere es innegable que saber es poder. En este ensayo pretendo mostrar que intereses puede haber en usar la desinformación en el ámbito científico.
Si hay algún sector de la ciencia que ha obtenido cantidades desorbitadas de presupuesto en las últimas décadas, este ha sido sin lugar a duda la neurociencia y así ha sido denunciado por doctores en neuroética y en diversos medios se denuncian los peligros de los avances científicos en este sector como por ejemplo DW. La razón de esta alarma sobre la desproporcionada inversión en tecnologías basadas en neurociencias es que su interés está centrado especialmente en usos militares y que su posible aplicación en la población civil supone un peligro para la sociedad que es evidente si tenemos en cuenta la enorme corrupción que asola Occidente.
Ante el peligro que supone la aplicación de tecnologías militares para el control de la población civil, es necesaria la desinformación para evitar posibles reacciones sociales. Así las cosas, surgen supuestos eruditos que pretenden “informar” sobre el estado actual de las neurociencias e influir en la opinión pública basando la fiabilidad de su información en criterios de autoridad sin tener una formación especifica en el terreno de la ciencia que están juzgando. Voy a poner como ejemplo al filósofo e ingeniero Dr. Ricardo Manzotti con un análisis que titula “El gran farol de la neurociencia” y que basándose en publicaciones antiguas y obsoletas del mundo académico pretende hacer creer que las enormes inversiones en investigación en neurociencias son inútiles, pero en el Departamento de Defensa americano no son tan ingenuos al invertir en investigación en neurociencias más que en investigación en el resto de todas las fuerzas armadas juntas, según desvelan los presupuestos del Departamento de Defensa para el año fiscal del 2011. Este filósofo pretende centrarse en la relación entre la materia y la consciencia como si fuese este el objetivo principal de las investigaciones. Centrarse en el concepto de “consciencia” es como centrarse en el concepto de “energía” la cual es difícil conceptuar con precisión y solo podemos describirla por sus manifestaciones de las que podemos hacer uso (calor, fuerza, etc.) y es precisamente el uso de la neurociencia lo que despierta interés en la agencia científica del Pentágono : DARPA. Pero este filósofo es además doctor ingeniero y para ilustrar lo que un ingeniero puede saber sobre neurociencias, voy a referir una anécdota que ocurrió hace casi 20 años cuando pregunté a un ingeniero, catedrático de una universidad española, si se podían leer los pensamientos por medio de las ondas cerebrales. Este catedrático parece ser que consultó a un médico y me respondió que era imposible. Años mas tarde se publicó en el mundo entero que se había conseguido telepatía artificial mediante tecnologías de Brain Computer Interface leyendo las ondas cerebrales. Todos los médicos a los que he preguntado sobre si es posible leer los pensamientos me responden que “no se sabe” y con esto muestran su falta de rigor y honestidad porque con esta respuesta se entiende que ellos saben todo lo que se sabe y lo que no conocen no existe. Obviamente los avances publicados en neurociencias no existen porque a los médicos formados en las universidades convencionales no los han puesto al día y especialmente en lo que se refiere a avances en tecnología militar. Pero, aunque no sepan, probablemente siempre van a encontrar una excusa para desvirtuar el contenido de la información si es que se les da una patada en las narices mostrándoles informaciones como esta. Siempre el criterio de autoridad es un arma para anular la capacidad propia de discernir y juzgar las fuentes. Aunque este criterio es un arma de doble filo. Un médico sabe más que tú en medicina, pero un médico no está en condiciones de cuestionar a doctores en neurociencias en publicaciones científicas.
Es llamativo que el Dr. Manzotti no mencione a importantes neurocientíficos responsables del desarrollo de esta rama de la ciencia como el Dr. Delgado, quien siendo un polémico catedrático de neurofisiología en la Universidad de Yale trabajó tanto en investigaciones pagadas por la CIA para la Oficina de Investigación Naval de USA como para el Opus Dei dirigiendo el centro Ramón y Cajal dependiente del CSIC.
En Suecia, en los colegios públicos está incluida la enseñanza sobre como entender las fuentes de información, esto ayuda a la sociedad a tener ciudadanos que no son tan fáciles de engañar mediante la manipulación informativa. Pero la tendencia en los medios de dar como referencia a “famosos” como fuente de credibilidad es un síntoma de manipulación informativa porque muchos de los “famosos” lo son por un apoyo de quienes tienen interés en mantener un poder corrupto y el interés del Opus Dei para manipular la información es conocido desde hace mucho tiempo. Por otra parte, es conocida la presión sobre periodistas que denuncian la corrupción.
Para comprender mejor el peligro real de los avances en neurociencias aplicados a la sociedad civil que en Occidente se pretende ocultar, solo basta leer el testimonio de una víctima sueca Magnus Olsson quien asesora en un programa de la televisión rusa (RT) en español:
Análisis muy recomendable sobre la situación actual en Europa, especialmente en la UE, donde se crea una situación de peligro extremo de guerra para defender los intereses de las oligarquías occidentales y no se tienen en cuenta los millones de vidas que ponen en riesgo estos intereses, como ocurrió en las dos guerras mundiales del siglo XX. Interesante la distinción que hacen en el análisis entre “disidencia controlada” y disidencia real. La disidencia controlada se caracteriza en Europa, porque critican a nivel mundial injusticias, pero ocultan información sobre el grave peligro que ciertos políticos de la Unión Europea están ocasionando con sus conductas belicistas. Los intentos insistentes de aumentar la escalada de la guerra en lugar de apostar por la paz desvelan con claridad quien es quien y que intereses promueven la guerra.
Un ejemplo de como miembros del Opus Dei se embolsan dinero público a costa de sacrificar vidas humanas. El descaro con el que el responsable de la tragedia del YAK-42, el opusino Federico Trillo, mintió para ocultar lo hechos, su impunidad y la impotencia de los familiares de las víctimas ante un personaje siniestro que utiliza el Estado como su propiedad, es una muestra del poder real que tiene el Opus Dei en España. La tragedia del YAK-42 demuestra que la división de poderes en España no existe. La razón es que tanto el poder ejecutivo, legislativo y judicial están infectados por socios del Opus Dei que usan el poder del Estado en beneficio propio en detrimento del interés general.
A pesar de reconocer el Consejo de Estado la culpabilidad del Ministerio de Defensa en la tragedia del YAK-42, su máximo responsable, el opusino Federico Trillo, sigue con total impunidad sobre su responsabilidad de tantas muertes.
Sobre el opusino Federico Trillo se recomienda leer este breve curriculum:
La política trata fundamentalmente de las relaciones de poder de los individuos en una sociedad, y el imperialismo es una forma de imponer los intereses de unos individuos sobre otros a nivel internacional.
Aunque la palabra terrorismo tiene muchas acepciones dependiendo del contexto en que se use, todas las acepciones de esta palabra tienen en común que se refieren al uso sistemático del terror para conseguir los objetivos de quienes lo promueven. Obviamente el terror es causado por actos de violencia que puede ser física o psíquica.
Una vez aclarados someramente estos tres conceptos, vamos a abordar el caso concreto de la relación entre imperialismo, terrorismo y política, cuando el terror se ejerce por parte de individuos que tienen poder en la administración de un Estado que pretende dominar a otros. Cuando un individuo o grupo de individuos intentan imponer sus intereses en la sociedad por medio del terror, y lo hacen desde una posición de la administración del Estado, estamos ante una situación especial de terrorismo en política, concretamente si los objetivos perseguidos por medio del terror pretenden mantener en el poder a organizaciones criminales de forma duradera. Las razones de uso del terror son, entre otras, eludir las repercusiones legales de los actos de los individuos implicados en política que pudiesen acarrear penas de prisión. Así se consigue que los ciudadanos tengan miedo de actuar libremente y se coacciona a las sociedades parasitadas por el imperialismo, porque temen las represalias de criminales en la administración del Estado que amenazan sistemáticamente la integridad de quienes se oponen a sus intereses. Esta es la principal diferencia con otros tipos de terrorismo que, sin pretender un control del Estado, tienen otros objetivos como extorsionar gobiernos para conseguir dinero, llamar la atención para una causa, etc.
El terror es una sensación de miedo intenso que experimenta una persona ante una amenaza seria que no necesariamente debe suponer un daño físico, como la exposición a artefactos explosivos, armas de cualquier tipo, etc. sino que también puede ser una amenaza a la integridad, como por ejemplo penas de cárcel, acosos sistemáticos, pérdida de empleo, etc.
Algunos ejemplos los tenemos en España con el Opus Dei, una secta, lobby y organización criminal que opera con total impunidad gracias a la actuación de sus socios en el Poder Judicial, Ministerio Fiscal, Fuerzas Armadas, Administración del Estado, Bancos, etc. y que por medio de su partido político el PP se ha mantenido en el poder legislativo, llegando incluso a imponer leyes ilícitas como la Ley Mordaza, a pesar de haberse demostrado que es una organización criminal. La mejor prueba del terror que impone a la sociedad esta secta para conseguir su impunidad permanente, es el silencio de los medios informativos sobre el Opus Dei a pesar del grave perjuicio que ha causado y sigue causando en España.
En mi opinión, no es correcto llamar terrorismo de Estado al terrorismo ejercido por miembros de organizaciones criminales que usurpan puestos en el Estado, porque en tal caso es el Estado la primera víctima de estas organizaciones que buscan el poder del Estado para, lucrarse, delinquir con impunidad y castigar con apariencias de legalidad (Montesquieu) a sus oponentes. Pero con frecuencia se confunde al Estado con los delincuentes que usan el poder del Estado con fines ilícitos. Es importante comprender la diferencia y en especial cuando se trata de un Estado de Derecho, porque si el Estado de Derecho es un poder que controla una sociedad (incluidos los que administran los poderes del Estado) por medio de unas normas (leyes) los que administran el Estado serían castigados por el Estado si no fuesen fieles a las leyes. Pero esto no ocurre si los responsables de administrar el poder del Estado pertenecen a organizaciones criminales.
A nivel internacional podemos ver como ejemplo el terrorismo que han ejercido los lobbies que controlan el poder en Washington en países como Irak, Vietnam, Chile, etc. y como se ha usado el terror sistemáticamente con quienes se han atrevido a denunciarlos como ha ocurrido con Julian Assange, quien sin ser víctima de agresiones físicas ha sido víctima de una situación de violencia psíquica extrema durante años. El periodista Gary Webb y otros tantos ejemplos dan una idea de como el terror y asesinatos selectivos (Olof Palme, Carrero Blanco, Salvador Allende, etc.) han causado esa depuración en los medios informativos y políticos occidentales por la cual se condena a los opositores a Washington (Rusia, Irán, China, etc.) pero no cuestiona los graves crímenes cometidos sistemáticamente por esas organizaciones terroristas que dirigen la OTAN. Las llamadas “revoluciones de color” son operaciones terroristas gravísimas que en el mejor de los casos provocan sangrientas caídas de gobiernos, y en el peor de los casos provocan guerras que paga la población civil con matanzas de inocentes o con forzosos exilios para eludir la muerte. Pero los medios occidentales no cuestionan estas prácticas, sino que las presentan como una reacción del pueblo que lucha por la “libertad”.
Definitivamente, el terrorismo es un medio que ayuda a mantener en el poder político de occidente a políticos sumisos a los intereses del imperialismo de Washington y la mejor prueba de esto es que los gobiernos occidentales, especialmente los europeos, sacrifican los intereses de las sociedades a las que supuestamente representan en beneficio de las mafias que controlan EE.UU. Por esta razón la sociedad es víctima de organizaciones terroristas que utilizan el poder del Estado para aterrorizar a los ciudadanos que cuestionan sus actos, y mediante el control de los medios de comunicación se permite demonizar a sus opositores para así justificar con “apariencias de legalidad” sus castigos. No deja de sorprender que los terroristas utilicen para justificar su violencia palabras como libertad, democracia y justicia.
Yugoslavia es uno de tantos ejemplos de qué significa el terror causado por el imperialismo:
La enmienda que se aprobó en España por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) el 18 de julio de 2000, para que se prohibiera a los jueces y fiscales pertenecer a partidos políticos, sindicatos, organizaciones secretas o que funcionen sin transparencia y que puedan generar vínculos de disciplina u obediencia ajenos al ordenamiento constitucional, no fue incorporada en el Pacto de Estado por la Justicia alcanzado por el PSOE y el PP en mayo de 2001.
Hoy en día la enmienda aprobada en el 2000 es de actualidad porque una asociación, la Asociación Preeminencia del Derecho, ha pedido que se aplique la enmienda en un caso concreto, pero extensible a toda la judicatura.
Se trata de investigar la situación del magistrado de la Audiencia Provincial de Murcia con sede en Cartagena Jacinto Areste Sancho, que es conocido socio numerario del Opus Dei, con voto de celibato y residencia en sede del Opus, lo que implica un control absoluto sobre la conducta de este juez cuya adherencia al Opus es incompatible con la función de magistrado del Poder Judicial del Estado.
En su petición la asociación recuerda que «normas internas del Opus obligan a obedecer hasta la muerte», según el reglamento de esta prelatura personalde la Iglesia Católica, como está definido el Opus Dei, incluido en la denuncia de Preeminencia del Derecho: «Regla 55: La obediencia, que hemos de vivir, no es una virtud corriente: nuestra disposición actual ha de ser obedecer «usque ad mortem» (hasta la muerte).